En el marco de un nuevo aniversario del último golpe de Estado cívico-militar, la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) fue sede de una serie de jornadas artísticas destinadas a fortalecer el ejercicio de la memoria colectiva. Las actividades, que se desarrollaron con una amplia convocatoria, buscaron transformar el espacio académico en un lugar de encuentro, expresión y reflexión para toda la comunidad.
Bajo la premisa de que la memoria es una construcción constante, las jornadas se presentaron como una propuesta gratuita y abierta a todo público, permitiendo que vecinos, estudiantes y docentes participaran activamente de las distintas intervenciones.


Compromiso Institucional y Valores Democráticos
Desde la organización destacaron que este tipo de eventos no son aislados, sino que forman parte de una política institucional que reafirma el compromiso de la Universidad con los valores democráticos.
“Estas jornadas reafirman el compromiso de nuestra Universidad con la justicia social y los Derechos Humanos”, señalaron fuentes académicas. El objetivo central fue promover una memoria activa y participativa, donde el arte funcionara como el puente para conectar las vivencias del pasado con los desafíos del presente.
El arte como herramienta de reflexión
A lo largo de las jornadas, el campus de la UNQ se llenó de diversas expresiones que incluyeron muestras visuales, intervenciones espaciales y paneles de debate. La propuesta permitió abordar la temática de la dictadura y la identidad desde ángulos creativos, fomentando un análisis crítico en las nuevas generaciones.
La articulación de estas jornadas con otras instituciones de la región —como se vio en la reciente colaboración con el ISFDyT 24 de Bernal— subraya la importancia de Quilmes como un polo de resistencia cultural y defensa de la democracia en el conurbano sur.
