La Policía local de Quilmes debió intervenir ante un peligroso festejo de alumnos que celebraron su egreso de escuela secundaria vandalizando pérgolas de la Peatonal Rivadavia.
Si bien la jornada de celebración transcurría con entusiasmo y cánticos, un grupo de adolescentes llevó el festejo al extremo al subir a las pérgolas ubicadas en la zona de la peatonal.

La situación generó alarma entre los comerciantes de la zona, quienes consideraron que la acción representaba un peligro tanto para la integridad física de los jóvenes como para la infraestructura pública. Ante el riesgo, fueron los propios comerciantes quienes se comunicaron con la Policía.
La presencia policial se hizo necesaria para disuadir a los estudiantes de la peligrosa práctica, logrando controlar la situación y evitar posibles accidentes en la concurrida zona céntrica de Quilmes.
