La búsqueda de justicia por la muerte de Sebastián Mieres, el joven que perdió la vida tras caer de un interno de la línea 512, sumará unos días más de espera. La audiencia de indagatoria, originalmente prevista para ayer, fue reprogramada para este viernes 6 de marzo.
La postergación fue solicitada por la defensa del chofer del colectivo. El abogado Marcelo Arias argumentó la necesidad de contar con más tiempo para analizar las pericias técnicas y cuestiones que constan en el expediente, elementos fundamentales para determinar si existió una falla en los mecanismos de seguridad de la unidad o una negligencia directa en la conducción.


La investigación, que entra en una etapa de definiciones procesales, cuenta con los siguientes imputados: el chofer del colectivo, inspectores, chapistas de la empresa MOQSA y responsables de la planta de Verificación Técnica Vehicular (VTV). Para la fiscalía, todos habrían incumplido el deber de cuidado y los protocolos de control de una unidad de transporte público que circulaba con fallas graves.
¿Qué se investiga?
El hecho ocurrió cuando Sebastián viajaba en la unidad de la línea local 512 en Florencio Varela. Según las primeras hipótesis, el joven habría caído al asfalto luego de que una de las puertas del colectivo se abriera (o permaneciera abierta) mientras el vehículo estaba en movimiento. Las lesiones sufridas en la caída resultaron fatales.
La doctora Roxana Giménez comenzará este viernes con la ronda de indagatorias no solo al conductor, sino también a los otros encartados que podrían tener responsabilidad en el mantenimiento y la inspección de la unidad.
