En una resolución clave vinculada a delitos financieros y organización delictiva, el Tribunal Oral N° 5 de Quilmes resolvió aprobar el cómputo de pena definitivo para cinco jóvenes que fueron hallados culpables de integrar una asociación ilícita en concurso real con estafa; se les aplicó la condena a 3 años de prisión en suspenso. Los acuerdos se arribaron por propuestas de juicio abreviado en el marco de la causa del joven influencer de 22 años que encabezó ser el responsable de una estafa piramidal y que lo tiene procesado en carácter de “jefe” de una asociación ilícita.
La medida alcanza a Agustín Alejandro Torres, Lautaro Andreone, Bianca Lucía Barrios, Brisa Candelaria Barrios y Thomas Rodrigo Lavalle, con registro de pena de semanas atrás pero que trascendió por estas horas.


Condena en suspenso y reglas de conducta
Tras dictarse la sentencia que los declaró coautores penalmente responsables, el TOC N° 5 fijó una pena de tres años de prisión, pero dispuso que su cumplimiento sea dejado en suspenso, por lo que los encartados no irán a prisión efectiva, siempre y cuando cumplan estrictamente con una serie de obligaciones legales.
Asimismo se les impusieron las siguientes reglas de conducta por el término de dos años:
- Fijar domicilio ante la justicia.
- Someterse al control del Patronato de Liberados, organismo que supervisará de manera regular su situación social y laboral.
Los hechos
Isaías Ezequiel Caballero, el falso trader de 22 años de Berazategui, fue acusado de estafar a cientos de personas con un sistema piramidal desde la casa que alquilaba en un country de Hudson, el joven se encuentra procesado y detenido junto a su hermano Sebastián, sindicados como líderes de la asociación que perjudicó a numerosos vecinos.
El encartado, conocido en las redes como Isa en su faceta de supuesto influencer financiero, había sido aprehendido en Ezpeleta en diciembre de 2024 y sigue detenido por estas horas a la espera del juicio en la sede del Tribunal Oral N° 5.
Está sospechado de haber participado en la estafa piramidal que alcanzó más de 60 millones de pesos. El imputado había alquilado una casa en un barrio privado de Hudson y desde allí operaba, luego se refugió en una finca de Ezpeleta donde fue capturado por la Policía tras estar prófugo.
