Un hombre de 33 años fue detenido este fin de semana en Quilmes después de ser sorprendido robando en el interior de un automóvil estacionado.
Lo que lo diferencia de otros casos similares es el método que utilizaba: un handy negro con batería especialmente acondicionado para inhibir las señales de alarmas y cierres centralizados, un dispositivo que le permitía acceder a los vehículos sin dejar rastros visibles de fuerza.

El hecho comenzó cuando una vecina estacionó su Peugeot 208 blanco en las inmediaciones de las avenidas 12 de Octubre y Calchaquí. Al volver al auto minutos después, se encontró con el sospechoso dentro del habitáculo revisando sus pertenencias.
La mujer pidió ayuda a los gritos y el ladrón salió corriendo, pero no llegó lejos: transeúntes que presenciaron la escena lo persiguieron, lo interceptaron y lo redujeron a pocas cuadras, en la intersección de Corrientes y Unamuno.
Mientras tanto, una alerta del sistema de emergencias 911 movilizó a efectivos de la Unidad de Prevención de Policía Local de Quilmes, que realizaban recorridas preventivas en la zona de la Comisaría Tercera. Al llegar al lugar, encontraron al acusado, identificado como Gustavo R. B., siendo retenido por los vecinos.
Al revisar la mochila que llevaba consigo, los policías encontraron el handy modificado, un juego de llaves, un teléfono celular y un par de guantes azules. Todo quedó secuestrado como prueba.
La Unidad Fiscal de Instrucción N° 5 del Departamento Judicial de Quilmes convalidó el procedimiento policial, encuadró el hecho como tentativa de hurto agravado y ordenó el traslado del detenido y los elementos incautados a la sede judicial.
