En un megaoperativo de alta tensión que requirió el despliegue del Grupo Halcón y un negociador policial, efectivos de la DDI Quilmes irrumpieron mediante un allanamiento en una vivienda de Bernal Oeste. Allí lograron reducir y detener a un peligroso delincuente de 39 años que se encontraba prófugo de la Justicia, armado y bajo los efectos de estupefacientes, tras haber privado de la libertad y agredido físicamente a su propia hija de 19 años.
El imputado fue identificado por las autoridades como Matías Javier Contrera, sobre quien ya pesaba una orden de captura activa dictada el pasado 22 de mayo por los delitos de portación ilegal de arma de guerra y violación de domicilio. Tras el procedimiento, se le sumaron graves cargos por “privación ilegal de la libertad agravada, portación ilegal de arma de guerra y de uso civil, lesiones (violencia de género) y resistencia a la autoridad”, bajo la órbita de la UFI N° 6 del Departamento Judicial Quilmes y la UFI N° 1 descentralizada de Florencio Varela.


Desesperado pedido de auxilio: “No la deja salir”
La génesis del hecho comenzó cuando personal de la DDI Quilmes, mientras operaba en la jurisdicción de la Comisaría Séptima, tomó conocimiento sobre reiterados llamados de alerta al sistema de emergencias 911. Un denunciante anónimo advirtió de forma taxativa sobre lo que ocurría en una finca situada en la intersección de las calles Pilcomayo y 163, en Bernal Oeste:
“Hay un masculino agrediendo a la hija en la casa, no la deja salir”.
Al arribar las unidades investigativas a la zona, los uniformados divisaron una escena dramática: desde el interior de la vivienda denunciada egresó corriendo y en muletas una joven, identificada luego como la víctima del caso. Al ser entrevistada por los agentes, la joven, sumida en una crisis de nervios, ratificó que su padre la mantenía cautiva y que se encontraba sumamente alterado por el consumo de sustancias. Asimismo, aportó un dato que encendió las alarmas de máxima gravedad: el agresor estaba armado con una pistola, poseía un chaleco antibalas y se encontraba en el interior junto a su actual pareja.
Perímetro táctico, mediación y gases lacrimógenos
Frente al perfil criminal de Contrera, sus antecedentes por portación de armamento y el riesgo inminente de una toma de rehenes, el Ministerio Público Fiscal ordenó un estricto protocolo de contingencia. Se dispuso una vigilancia encubierta y un cerco perimetral de seguridad con apoyo del Comando de Patrullas de Quilmes y el Gabinete Técnico Operativo (GTO) de la Seccional Séptima, a la espera de las fuerzas de élite y los especialistas en mediación.
Pasados varios minutos, los efectivos interceptaron a pocos metros de la finca a la pareja del imputado, quien logró escapar de la edificación. La mujer confirmó punto por punto los dichos de la hija: el sospechoso estaba fuertemente armado y provisto de blindaje corporal.
Agotadas las instancias de negociación por parte de los especialistas y ante la negativa persistente del prófugo de entregarse por su voluntad, el Grupo Especial Halcón recibió la orden de la fiscalía para ejecutar el allanamiento en urgencia. Los comandos tácticos violentaron la puerta de ingreso que conectaba a un pequeño patio y determinaron que Contrera se encontraba guarecido y atrincherado en la última habitación, al fondo del terreno. Tras forzar ese último acceso, los uniformados debieron lanzar gases lacrimógenos para obligar al sujeto a deponer su actitud hostil, logrando finalmente reducirlo y colocarle las esposas.
Arsenal secuestrado: armas de la PFA y uniformes policiales
Al revisar minuciosamente el búnker donde se ocultaba Contrera, los detectives de la DDI Quilmes hallaron un verdadero arsenal y pertrechos característicos de las bandas que cometen asaltos bajo la modalidad de “falsos policías”.
El inventario del material secuestrado incluye:
- Armas de fuego: Una pistola calibre 9mm marca Browning, que cuenta con inscripción y escudo de la Policía Federal Argentina (PFA), y un revólver calibre .32 marca Dillon Volante (DV).
- Municiones y cargadores: Una caja de municiones cal. 9mm Magtech (con 43 cartuchos), 6 municiones cal. .32, una munición cal. .22, 27 cartuchos calibre 16 y un cargador correspondiente a un fusil de asalto FAL.
- Indumentaria policial y protección: Un chaleco porta placas táctico tipo “Molle”, una campera color granate con insignias oficiales de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, una jerarquía de pecho con el rango de Oficial de dicha fuerza y un pantalón de fajina negro.
- Otros elementos: Un teléfono celular y $10.000 en efectivo.
Finalizadas las diligencias de rigor en el lugar del hecho, la doctora Mariana Curra Samaniego, de la UFI N° 6 avaló la totalidad de lo actuado por la policía de investigaciones, convalidó el secuestro del armamento de guerra y dispuso el traslado del detenido a la Alcaidía judicial bajo los cargos correspondientes.
