Un importante operativo de rescate de equinos derivó en serios incidentes en las últimas horas en Villa Luján, en la zona este de Quilmes. Personal de la Dirección de Zoonosis del Municipio en forma conjunta con efectivos de la Policía Bonaerense, concretó una orden de allanamiento en una vivienda particular en el marco de una causa penal por infracción a la Ley de Maltrato Animal (Ley 14.346), impulsada por la ONG Caballos de Quilmes.
El procedimiento estuvo signado por momentos de extrema violencia. Según trascendió, al arribar los móviles oficiales al objetivo, integrantes de la familia denunciada reaccionaron arrojando piedras, botellas y agrediendo físicamente al personal municipal y policial. La resistencia obligó a solicitar refuerzos policiales de urgencia para restablecer el orden, garantizar el perímetro de seguridad y poder concretar el secuestro de los animales.


De acuerdo con fuentes vinculadas a la investigación, los adultos de la propiedad habrían enviado de forma deliberada a menores de edad y adolescentes a enfrentar a las autoridades para intentar frenar el secuestro de los equinos. Esta situación generó una honda preocupación entre los vecinos de Villa Luján, quienes manifestaron vivir atemorizados desde hace tiempo por el comportamiento hostil de los ocupantes de esa finca.
Las autoridades precisaron que este clan familiar posee un frondoso historial de antecedentes y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad durante operativos destinados al rescate de caballos utilizados en condiciones de desnutrición, heridas expuestas y tracción a sangre. Además, las pesquisas señalan que los equinos eran presuntamente utilizados como herramientas para cometer robos en la vía pública.
De hecho, son los mismos involucrados en un caso que se viralizó recientemente en las redes sociales, cuando dos menores cometían robos a caballo e intentaron escapar de la policía en Bernal. En aquella oportunidad, un efectivo logró derribar a los sospechosos desde la ventanilla de un patrullero en movimiento para concretar la aprehensión, resultando el policía con una fractura en una de sus muñecas. En ese procedimiento previo se rescató un equino que ya permanece bajo custodia veterinaria. Tras concluir el conflictivo allanamiento, una funcionaria del área de Zoonosis de la comuna expresó su profunda indignación a través de sus canales digitales y recordó el largo derrotero de denuncias que acumula este grupo familiar en los tribunales locales.
Desde la ONG Caballos de Quilmes remarcaron que el objetivo primordial de estas acciones es poner fin de forma definitiva a años de padecimiento animal y garantizar la sanidad de los ejemplares secuestrados
