Momentos de tensión se vivieron ayer en la puerta de los Tribunales de Quilmes, ubicados en Yrigoyen 475, luego de que la Justicia diera a conocer las condenas contra los responsables del homicidio de Thomás Alarcón, el niño de 10 años que murió tras recibir un disparo mientras jugaba en la vereda de su casa en Bernal Oeste. El Tribunal Oral N° 2 condenó a Sebastián Ruiz a 15 años de prisión y a Joel Pogonza a 14 años de prisión por el crimen ocurrido en 2024, un caso que conmocionó a toda la comunidad quilmeña.
Tras conocerse el fallo, allegados a los condenados protagonizaron incidentes frente a la sede judicial. Según informaron fuentes judiciales, efectivos de la Delegación de Custodias y Traslados de Detenidos del Departamento Judicial Quilmes y de la Comisaría Primera de Quilmes intervinieron rápidamente para controlar la situación, siguiendo directivas del fiscal Jorge Saizar, quien se hizo presente en el lugar. Los detenidos fueron procesados por el fiscal Jorge Saizar por “amenazas y resistencia a la autoridad”.

El caso de Thomás Alarcón generó una profunda conmoción en Bernal Oeste y en todo el distrito. El niño tenía 10 años cuando fue alcanzado por un disparo mientras jugaba frente a su vivienda, un hecho que provocó un fuerte reclamo de justicia por parte de su familia y de toda la comunidad. La sentencia dictada ayer puso fin al proceso judicial, aunque la jornada concluyó con los incidentes registrados frente a los Tribunales.
