Un informe elaborado por el Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo bonaerense reveló que durante la final del Mundial 2026 entre Argentina y España las búsquedas de sitios de apuestas online se dispararon un 6.200%, exponiendo una agresiva «ingeniería de comportamiento» sobre los espectadores.
La investigación, fundamentada en herramientas analíticas de tendencias de búsqueda en tiempo real, expuso cómo la industria del juego montó una «arquitectura del riesgo» diseñada para capturar la atención y el patrimonio de los usuarios, transformando los teléfonos celulares en terminales de apuestas abiertas las 24 horas.

A su vez, el reporte registró un aumento general del 350% en el interés por los juegos de azar en línea, con picos masivos de usuarios impulsados por la tensión emocional de los encuentros decisivos disputados por la Selección Nacional.
Uno de los hallazgos más críticos del documento radica en la manipulación publicitaria de las pausas de hidratación. Concebidas originalmente para resguardar la salud física de los futbolistas, las interrupciones del juego fueron cooptadas por los departamentos de marketing para lanzar anuncios personalizados de «apuestas en vivo» en el momento exacto en que el espectador desviaba su atención al teléfono por aburrimiento o ansiedad.
En paralelo, las consultas sobre estadísticas comparativas y rendimientos previos para fundamentar jugadas rápidas en vivo experimentaron un salto del 2.100%, evidenciando la prisa del usuario por buscar argumentos técnicos que justificaran el riesgo financiero.
