El Municipio de Quilmes realizó ayer una jornada de compactación de más de 600 vehículos secuestrados, en el marco del Programa Nacional de Descontaminación, Compactación y Disposición Final de Automotores (PRODECO). Los fondos obtenidos serán destinados a la Organización de Padres TEA.
La actividad se llevó adelante en Ortiz de Ocampo 1181 y contó con la supervisión de la intendenta interina Eva Mieri, quien estuvo acompañada por el secretario de la Agencia de Ordenamiento Urbano y Vial, Lucas Schuld.
“Esta política viene justamente a ordenar esta situación de vehículos abandonados y a poder avanzar para que nuestra ciudad se siga viendo limpia, ordenada y segura. Y también es importante que los vecinos sigan realizando este tipo de pedidos en la página del Municipio de Quilmes”, sostuvo Eva Mieri.

El operativo se fundamentó en la Ordenanza Nº 13.488/2021 (Expediente Nº 4091-4784-S-2021), que autoriza la disposición de vehículos abandonados en depósitos municipales y en la vía pública. El objetivo es el resguardo del medio ambiente y la liberación de predios que funcionan como focos de contaminación.
Según se informó, el procedimiento se inicia con la demora del vehículo ante la constatación de una infracción o impedimento legal. Una vez trasladado al depósito municipal, el titular dispone de un plazo para regularizar la situación. Si transcurren seis meses sin que ello ocurra, y cumplidas las instancias administrativas correspondientes, el rodado es declarado en condición de rezago y se procede a su compactación.
Como resultado del relevamiento técnico y administrativo finalizado en febrero de 2026, se determinó un total de 634 unidades aptas para el proceso de disposición final: 497 motos, 136 automóviles y una unidad de transporte pesado.
