Una mujer de 80 años fue víctima de una sofisticada estafa tecnológica bajo la modalidad de “vishing” (estafa telefónica). En menos de 48 horas, delincuentes lograron vulnerar su seguridad bancaria, solicitar préstamos a su nombre y realizar transferencias por una suma que supera los 4 millones de pesos.
El hecho comenzó el pasado martes 3 de marzo, alrededor de las 17:30 horas. La víctima recibió una llamada a través de la aplicación WhatsApp de supuestos representantes de la empresa de energía Edesur, quienes le ofrecieron un beneficio exclusivo para jubilados: un importante descuento en su tarifa eléctrica.
El “anzuelo” digital: El peligro de las apps de acceso remoto


Mediante engaños y un trato cordial, los estafadores convencieron a la mujer de descargar una aplicación en su teléfono celular, alegando que era necesaria para “validar el descuento”.
Sin saberlo, la jubilada instaló una herramienta de acceso remoto. Este tipo de software permite a los delincuentes ver la pantalla del usuario en tiempo real y controlar el dispositivo a distancia, obteniendo así las claves de acceso al Home Banking y las coordenadas de validación.
Cronología del saqueo financiero
Una vez con el control de las cuentas, los estafadores operaron con total impunidad durante dos días seguidos:
Miércoles 4 de marzo:
- Préstamo solicitado: $2.400.000
- Débitos desconocidos: Dos movimientos por $850.000 y $690.000.
Jueves 5 de marzo:
- Segundo préstamo: $210.000
En total, la deuda generada y el dinero sustraído representan un golpe devastador para la economía de la jubilada, quien al momento de realizar la denuncia no pudo precisar los CBU de destino, ya que los delincuentes suelen utilizar “cuentas mula” para diversificar el dinero rápidamente y perder el rastro.
Alerta para la comunidad y adultos mayores
Desde la fiscalía especializada en ciberdelitos del Departamento Judicial de Quilmes; UFI N° 1 el equipo de trabajo alerta a la comunidad que:
- Edesur (ni ninguna empresa de servicios) solicita descargas de aplicaciones externas por WhatsApp para aplicar descuentos.
- Nunca se deben instalar aplicaciones como AnyDesk o TeamViewer bajo pedido de un tercero desconocido.
- Los bancos no piden claves ni códigos de seguridad por teléfono o mensajería instantánea.
La causa se encuentra en etapa de investigación para intentar rastrear la ruta del dinero y en muchas de estas modalidades se utilizan “mulas digitales” que son personas vulnerables que son utilizadas para sacar billeteras virtuales que venden sus datos a los delincuentes informáticos por poco dinero y luego quedan vinculadas a procesos penales.
