En un megaoperativo coordinado por la DDI de Quilmes, se logró la detención de Alberto Dionisio Yauri Quicaño, alias “Beto” o “El Chino”, un peligroso sicario de nacionalidad peruana vinculado a una serie de homicidios en el marco de una guerra por el control del territorio narco en el Conurbano Sur y la Ciudad de Buenos Aires.
La investigación, que incluyó tareas de inteligencia encubierta y allanamientos simultáneos, permitió desbaratar parte de una organización que operaba con una violencia extrema, utilizando armas de guerra, silenciadores y protección balística.




La caída
El primer golpe se produjo el pasado 5 de marzo, cuando agentes encubiertos de la DDI Quilmes detectaron a “Beto” circulando en un Chevrolet Prisma gris (OQG146) por las calles de Quilmes. Tras una vigilancia dinámica, el sospechoso fue interceptado.
En el interior del rodado, la policía secuestró:
- Una pistola Tanfoglio calibre .40 con pedido de secuestro por un robo ocurrido en Avellaneda en 2024.
- Dosis de cocaína y pasta base listas para su comercialización.
- Dos teléfonos celulares que resultaron clave para profundizar la investigación.
Al momento de su aprehensión, se confirmó que Yauri Quicaño poseía un Pedido de Captura Activo por un homicidio ocurrido en mayo de 2025 en Dock Sud.
La peligrosidad de “Beto” no es nueva. Según fuentes judiciales, el detenido arrastra un frondoso prontuario relacionado con ajustes de cuentas. Se lo señala como el autor del doble crimen ocurrido en 2019 en la Villa 31, donde fueron asesinados Héctor Morán de La Cruz (hermano del capo narco “El Loco César”) y Andrés Paredes Castillo.
Asimismo, se lo vincula directamente con la muerte de George Edrihs Lima Flores (22) en mayo de 2025. Antes de morir en el Hospital Fiorito, la víctima llegó a señalar a su atacante a viva voz frente a los policías de la Comisaría Avellaneda 1ra: “Me tiraron, fue Dionisio Alberto Quincaño”.
Horror en la Villa 31 y el búnker de Bernal Oeste
El pasado sábado 7 de marzo, la investigación se amplió con tres allanamientos clave realizados por la DDI Quilmes con apoyo de la Policía de la Ciudad:
- Villa 31 (CABA): En una vivienda vinculada a Waldir Yauri Quicaño (hermano de “Beto”, ya detenido por otro homicidio), los peritos realizaron un hallazgo macabro: un cráneo humano y otros restos óseos que están siendo analizados para determinar su identidad.
- Bernal Oeste (Quilmes): En la calle 167 bis, se desbarató un búnker con custodia armada las 24 horas. Allí se ocultaba “Beto” cuando operaba en zona sur.
- Secuestro en el búnker: Una pistola Taurus 9mm con numeración suprimida, munición de teflón y punta hueca (diseñadas para atravesar blindajes o causar daño máximo), un silenciador, un chaleco antibalas de portación oculta y una caja de arma de fabricación israelí con insignias militares.
Los detenidos y la causa
Además de Yauri Quicaño, fueron aprehendidos otros dos ciudadanos peruanos: Bryan Enrique Arce Pérez y José Miguel Guerra Tuanama, señalados como integrantes de la banda de sicarios.
La causa está siendo tramitada por la UFI Nº 1 de Avellaneda, con la intervención de las fiscalías de Quilmes (UFI 3 y UFI 20) por los delitos de portación ilegal de arma de guerra, encubrimiento, tenencia de estupefacientes y, el cargo más grave: Homicidio agravado por el empleo de arma de fuego.
La justicia investiga ahora si los restos humanos hallados en la Villa 31 corresponden a algún competidor de la banda o a un subalterno que intentó “cortarse solo” en el negocio del narcotráfico.
