Personal de Zoonosis Quilmes, bajo la coordinación de Pamela Dreher, realizó un operativo en un domicilio particular de la calle Bernardo de Irigoyen al 1100, en el que se rescataron más de 40 animales que iban a ser sacrificados en el marco de una ceremonia religiosa.
La intervención se originó a partir de denuncias de vecinos y de imágenes que alertaban sobre la presencia de animales hacinados en el lugar. A partir de esa información, se dio intervención a la Policía y a la Justicia, que dispuso una orden de allanamiento.


Durante el procedimiento, los agentes constataron la presencia de gallinas, cerdos, ovejas y cabras en condiciones de hacinamiento, sin higiene ni alimentación adecuada. También se encontraron animales muertos y otros en estado de deterioro.
Los animales fueron secuestrados y trasladados con la colaboración de la Fundación Planeta Vivo, donde reciben resguardo y atención veterinaria. En paralelo, profesionales realizan informes individuales para evaluar el estado sanitario de cada ejemplar.
Las autoridades judiciales dispusieron la imputación de los responsables por infracción a la ley de maltrato animal. Desde el área interviniente recordaron la importancia de realizar denuncias ante este tipo de hechos en fiscalías o comisarías.
