El Tribunal Oral N° 1 del Departamento Judicial Quilmes dictó veredicto condenatorio y sentenció a la pena de prisión perpetua a Pablo Calatayud, tras hallarlo penalmente responsable del aberrante homicidio de Gastón Javier Altamirano, perpetrado en octubre de 2024 en Bernal Oeste.
De esta manera, los magistrados avalaron el requerimiento de la fiscalía de juicio y aplicaron la máxima sanción prevista por el Código Penal Argentino para este tipo de delitos.


El fallo: Homicidio Criminis Causa para lograr la impunidad
Al momento de fundamentar la sentencia, los jueces del TOC N° 1 dictaminaron que Calatayud fue coautor responsable del delito de “Robo en concurso real con homicidio criminis causa”. Los magistrados concluyeron que el encartado planificó y ejecutó el asesinato con el único propósito de consumar el robo de los ahorros de la víctima y, fundamentalmente, para asegurar su impunidad y evitar ser denunciado, dado que existía una relación de conocimiento previo entre ambos.
El tribunal rechazó la estrategia de la defensa oficial, que había solicitado una condena por “homicidio simple”, y dio por acreditada la plataforma fáctica presentada por el Ministerio Público Fiscal.
Un crimen con extrema saña y a traición
El hecho ventilado durante el debate se registró en octubre de 2024, en el interior de una pequeña habitación acondicionada dentro de un galpón de camiones ubicado en Bernal Oeste. Allí residía Altamirano, un hombre de 46 años que padecía enanismo.
Según quedó probado en el expediente, el imputado —quien se desempeñaba como mecánico en el mismo predio— se aprovechó de la confianza y del total estado de indefensión de la víctima. El ataque se produjo a traición mientras Altamirano se encontraba en su habitación, oportunidad en la que el agresor (junto a un cómplice que permanece prófugo) le asestó una treintena de puñaladas en la zona del torso para sustraerle el dinero en efectivo que guardaba en el lugar.
