Un adulto mayor domiciliado en Berazategui, llegó al juicio oral en libertad, podría ser condenado a prisión esta semana, días atrás en sus últimas palabras ante el tribunal pidió disculpas y dijo que “no sabía lo que le pasaba”. El veredicto se dará a conocer este miércoles.
La fiscalía solicitó una pena de 12 años de prisión y la inmediata detención para un hombre de 64 años acusado de grooming, corrupción de menores y suministro de material pornográfico en perjuicio de su sobrina, en el marco del juicio a cargo del Tribunal Oral 1.
Durante la última jornada del proceso, antes de que los jueces del Tribunal N° 1 de Quilmes pasaran a deliberar, el encartado señaló: “no sabía lo que le pasaba en ese momento” y pidió disculpas por los hechos.

Según la acusación presentada durante el juicio, el hombre trasladaba diariamente en su vehículo a su sobrina menor de edad desde su casa hasta el establecimiento escolar. De acuerdo con la investigación, aprovechaba esos trayectos para intimidar y amenazar a la niña, exigiéndole que se tomara fotografías de sus partes íntimas y se las enviara mediante la aplicación WhatsApp.
Asimismo, durante la exposición de las pruebas se remarcó que el imputado llegó a manifestarle a la menor que abusaba de otras niñas de su misma edad.
Las pericias informáticas y técnicas realizadas durante la instrucción de la causa resultaron claves: confirmaron que el acusado le enviaba a la niña material pornográfico, además de fotografías de sus propias partes íntimas a través del celular. Para el Ministerio Público Fiscal, estas conductas vulneraron y afectaron de manera directa el normal desarrollo psicosexual de la víctima.
Pedido de la fiscalía y expectativa por el veredicto
Al momento de formular los alegatos finales, la fiscal de Juicio, María de los Ángeles Attarian Mena, dio por acreditada la responsabilidad penal del acusado por los delitos de corrupción de menores agravada (por tratarse de una víctima menor de 13 años), facilitamiento y suministro de material pornográfico a menores de 14 años, y captación por medios tecnológicos con fines sexuales (grooming).
Ante la contundencia de las pruebas y el riesgo existente, Attarian Mena solicitó formalmente la pena de 12 años de prisión y requirió que se ordene la inmediata detención del hombre en la misma sala del tribunal.