En una resolución que ratifica lo actuado en primera instancia, la Sala I de Apelaciones y Garantías de Quilmes confirmó el fallo de la prisión domiciliaria para el exefectivo policial Norberto González, condenado en el marco de la causa por el homicidio de Víctor Balza.
La decisión fue tomada por la Sala I del tribunal de alzada, contando con los votos de los magistrados Patricia Patanella y Pablo Barbieri.

Monitoreo electrónico y condiciones
La resolución de la Cámara no solo convalida el arresto domiciliario, sino que establece condiciones para su cumplimiento. González deberá permanecer bajo monitoreo electrónico (tobillera), supervisado por el Servicio Penitenciario Bonaerense.
Este fallo ratifica la decisión previa del Tribunal Oral Nº 5 de Quilmes, que ya había otorgado la medida al considerar que se cumplían los requisitos procesales para que el condenado siga cumpliendo la pena a 12 años de prisión fuera de una unidad penal.
El caso
Víctor Balza, de 18 años, falleció el 9 de noviembre del 2003 en un calabozo de la comisaría Segunda de Bernal, producto de una herida de arma de fuego provocada por un policía que lo corrió pensando que era un ladrón, y le disparó cuando el chico huía asustado. Víctor fue trasladado a la sala de Don Bosco donde fue revisado por un médico, que nunca informó que tenía un disparo de arma de fuego y golpes. Catorce horas más tarde el joven murió.
