Una investigación desarrollada por la Unidad Funcional de Instrucción Nº 1 especializada en extorsión, estafas y defraudaciones en entornos digitales del Departamento Judicial Quilmes permitió recuperar más de 600 millones de pesos que una empresa radicada en Florencio Varela había perdido como consecuencia de una compleja maniobra de fraude informático ocurrida en septiembre de 2025.
La pesquisa fue coordinada por los ayudantes fiscales Leandro Montejo y Gisela Gorosito y se extendió durante más de nueve meses. Las actuaciones se iniciaron luego de que el titular de la firma advirtiera, al ingresar al sistema de banca electrónica de la entidad financiera, la sustracción de una importante suma de dinero destinada al pago de salarios e importaciones.

A partir de la denuncia, la Fiscalía llevó adelante un amplio trabajo investigativo que incluyó el requerimiento de información a entidades bancarias, plataformas de intercambio de criptoactivos, empresas de telefonía e internet y otros organismos. Las tareas permitieron reconstruir el circuito utilizado para concretar la maniobra y el destino de los fondos sustraídos.
Según la investigación, la organización habría constituido una empresa ficticia y confeccionado documentación apócrifa para simular operaciones comerciales con la firma damnificada. Asimismo, se habrían utilizado líneas telefónicas prepagas registradas a nombre de terceros y más de cincuenta cuentas destinadas a canalizar los fondos hacia plataformas de criptoactivos y, posteriormente, al exterior.
Las medidas de prueba reunidas permitieron realizar múltiples allanamientos y secuestrar dispositivos electrónicos que, tras las pericias correspondientes, posibilitaron identificar nuevas personas presuntamente involucradas, entre ellas responsables de otra empresa utilizada para emitir facturas falsas y dos ciudadanos brasileños sobre quienes pesa un pedido de captura internacional.
Como consecuencia del abundante material probatorio incorporado a la causa, la entidad financiera respondió por el perjuicio económico sufrido por la empresa, que recuperó más de 600 millones de pesos y pudo restablecer su normal funcionamiento. La investigación continúa y alcanza a más de quince personas presuntamente vinculadas con la maniobra delictiva.
