En una jornada cargada de emotividad y compromiso institucional, la Asociación Judicial Bonaerense (AJB) de Quilmes realizó el descubrimiento de una placa conmemorativa en honor a los 14 trabajadores judiciales del departamento que resultaron víctimas de la última dictadura cívico-militar-eclesial-empresarial.
El acto tuvo lugar en la histórica sede departamental ubicada en la intersección de las calles Brown y Castelli, consolidando un nuevo espacio de memoria dentro de las instituciones que conforman el servicio de justicia local.


Un homenaje plural y representativo
La ceremonia contó con la presencia de un amplio arco de referentes institucionales, políticos y académicos, reflejando la importancia transversal que la agenda de Derechos Humanos posee en la región.
Participantes destacados:
- Mario Caputo: Presidente del Colegio de Magistrados y Funcionarios de Quilmes.
- Noemí Pérez: Defensora General del Departamento Judicial Quilmes.
- Gustavo Gil: Secretario General de la AJB Quilmes (anfitrión del evento).
- Patricia Valenti y Gonzalo Cianis: Representantes de la AJB a nivel provincial.
- Bárbara Coccimano: Secretaria de Derechos Humanos de la Municipalidad de Quilmes.
- Delegaciones de la UNQ: Representantes del claustro docente de la Universidad Nacional de Quilmes.
La justicia no olvida
Durante el descubrimiento de la plaqueta, se resaltó que este homenaje busca no solo recordar a las personas desaparecidas, sino también denunciar la complicidad de los sectores civiles y empresariales en el proceso sistemático de represión. Los oradores hicieron hincapié en que mantener viva la identidad de los trabajadores judiciales perseguidos es una herramienta fundamental para fortalecer la democracia actual.
“Este acto es un acto de reparación histórica. Nombrar a nuestros 14 compañeros en su lugar de trabajo es reafirmar que la lucha por la justicia no termina en los expedientes, sino en la memoria colectiva”, expresaron desde la organización gremial.
