En un fallo inédito para la jurisprudencia local, el Tribunal Nº 1 del Departamento Judicial Quilmes condenó ayer a 30 años de prisión a Sebastián Abel Figueroa, el abusador serial que fue individualizado gracias a un entrecruzamiento de muestras en el Banco de Datos Genéticos de la Provincia de Buenos Aires.
Se trata de la primera vez en la historia judicial de Quilmes en que una causa llega a la instancia de juicio oral y logra una condena penal mediante este sistema automatizado de identificación biológica. Durante el debate, el imputado —quien ya registraba una condena previa por delitos contra la integridad sexual— había hecho uso de la palabra para pedirles perdón a las víctimas.


Los delitos y el modus operandi en la vía pública
La fiscal de Juicio, María de los Ángeles Attarian Mena, logró acreditar ante los magistrados la autoría de Figueroa en cuatro hechos graves cometidos bajo una misma modalidad de ataque en la vía pública del partido de Quilmes. Las víctimas fueron cuatro jóvenes de la zona, algunas de las cuales eran menores de edad al momento de sufrir los ataques.
La investigación fiscal detalló la siguiente cronología delictiva:
- Año 2010: Una violación consumada en el distrito.
- Año 2012: Un hecho de abuso sexual bajo el mismo patrón de agresión.
- Año 2013: Dos violaciones perpetradas en distintas fechas de ese mismo año.
Por la sumatoria de los casos, los jueces Fernando Celesia, Cecilia Maffei y Analía Reyes dictaron el veredicto condenatorio bajo la calificación legal de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de armas y robo agravado por el uso de armas”.
El testimonio del genetista y el funcionamiento del sistema
La columna vertebral de la acusación se sustentó en la declaración brindada ante el tribunal por el bioquímico Walter Bozzo, coordinador del Banco de Datos Genéticos de la provincia de Buenos Aires, quien detalló la precisión científica del hallazgo.
El especialista explicó a los magistrados el protocolo de resguardo e identificación criminal:
- Anonimato de los perfiles: El genetista aclaró que los perfiles de ADN ingresados al sistema provincial no se suben asociados a identidades o nombres directos, sino que se encriptan bajo un código alfanumérico protegido en una base de datos independiente.
- El “Match” intercausas: El sistema detectó de forma automatizada que las muestras biológicas extraídas a las víctimas en tres causas penales diferentes presentaban un perfil idéntico que coincidía con el patrón genético de un ciudadano que ya cumplía condena por abuso. El ADN de Figueroa estaba registrado precisamente por esa orden judicial previa.
- Confirmación definitiva: Una vez detectada la coincidencia, se dio aviso inmediato a la fiscalía instructora, la cual ordenó la extracción de una nueva muestra de ADN directa al sospechoso para un cotejo definitivo. El estudio final arrojó de manera categórica que el imputado no podía ser excluido de las evidencias biológicas de los hechos.
